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martes, 9 de octubre de 2012

La caída de la URSS y sus efectos


El 8 de diciembre de 1991, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) se disuelve formalmente como unidad política, tras varios años de colapso económico, marcando uno de los hitos principales del siglo XX. Las consecuencias de esta disolución, del fracaso del principal representante de estado marxista en el mundo, nos dura hasta la actualidad, y sin dudas estarán presentes por varias décadas. Esta caída tuvo consecuencias tanto particulares -para los diversos partidos comunistas, sobre todo marxistas-leninistas, para los historiadores marxistas y pensadores comunistas entre otros, así como para los diversos países sometidos por la URSS-  como generales -aunque muchas de ellas pasan desapercibidas, afectan al conjunto de países en la actualidad-.
Para los partidos comunistas, sobre todo los marxistas-leninistas, la caída del bloque soviético significó muchas e importantes pérdidas. La primera fue la perdida de financiación de muchos de ellos. La segunda, es el final de una referencia, de un modelo político y de estado que estos partidos consideraban el correcto. La tercera es la pérdida de la visión de Revolución, el estado comunista se veía cada vez más inviable por los propios marxistas, perdiendo afiliados y poder en la mayoría de países capitalistas.
Además de para estos grupos, para los historiadores y teóricos marxistas, la caída de la URSS supuso el derrumbe de todos sus esquemas mentales, ya que para el “socialismo científico”, es decir, el marxismo, el comunismo sería un sistema que siempre sustituiría al capitalismo (igual que éste sustituyó al feudalismo, y éste al esclavismo) y no podría volverse atrás. Ante estos, algunos dijeron que el sistema de la URSS fue sovietismo, y no comunismo, para así poder seguir defendiendo ese sistema demostrado ya caduco y decir que “el comunismo nunca se ha aplicado”.
Para el mundo en general supuso la victoria del capitalismo, la proclamación de Estados Unidos como única potencia y a la que todos los países habrían de obedecer a partir de una serie de alianzas con las que imponerse aquí y allí. En este sentido, la caída de la URSS ha supuesto un golpe durísimo para el mundo occidental.
Paso a explicar la afirmación anterior. Con la URSS existía un Estado que aunque realmente fuera brutalmente antihumano, desde fuera y con ayuda de la propaganda comunista, daba a entender que en realidad se preocupaba por el obrero y por las condiciones laborales (aunque realmente sabemos que esto para nada fue así). Por ello, los gobiernos capitalistas temían una revolución comunista, por lo que maquillaban el capitalismo con una serie de medidas sociales (seguridad social, sistema de jubilación, educación pública…) que dieron lugar al conocido como Estado del Bienestar.  Hoy en día, la falta de esta supuesta alternativa al sistema (en realidad la hay, y está en la tercera vía o vía Nacional Revolucionaria) hace que aprovechando la situación de crisis actual, creada por las grandes finanzas y los capitalistas para su beneficio, los Estados demoburgueses recorten en estos servicios, instalándose un neoliberalismo salvaje que nos hará retroceder en condiciones sociales y de calidad de vida hasta situaciones más propias del siglo XIX.
La caída de la URSS, dejó constancia en los países que ésta ocupaba que realmente el comunismo es un sistema injusto, que deja en la miseria al pueblo y que solo beneficia realmente a los dirigentes del Partido, a los burócratas.
Por ello, aunque oponiéndome siempre al materialismo marxista y a su carácter antinacional, antihumano y al final antiobrero, hay que reconocer, que la existencia de la URSS, plantándole cara a los EEUU venía mejor al ciudadano medio que la desaparición de este bloque.
Ante los recortes de derechos y prestaciones del Estado, no debemos renegar de él, lo que hay que hacer es conquistarlo, nacionalizar a las masas, socializar a la Nación, enseñar y demostrar el Pueblo que la única Revolución posible y Justa es la que nosotros traemos. Debemos quitarles la venda de liberales y marxistas para poder llegar al Estado Social a una República Nacional que permita que todos los ciudadanos vivamos dignamente.


Pelayo Sevilla



sábado, 6 de octubre de 2012

El enemigo de mi enemigo no es mi amigo


Dice un proverbio que “El enemigo de mi enemigo es mi amigo”. Sin embargo no puedo estar más en desacuerdo con esta afirmación. Nuestra Revolución es claramente Social y Nacional, busca la Justicia Social y lucha por nuestra Identidad. Por ello, estamos diametralmente en contra del Capitalismo y del Comunismo, de Derechas e Izquierdas. Como decía José Ortega y Gasset: “Ser de la izquierda es, como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil: ambas, en efecto, son formas de la hemiplejia moral.” Podemos considerar que ser de derechas, o de izquierdas, es observar e interpretar el mundo con un solo ojo.
Por ejemplo, al declararnos plenamente anticomunistas, debemos evitar caer en las adulaciones a la derecha y al capitalismo. Ramiro Ledesma Ramos nos ilustraba en ese sentido “Nos batiremos con los marxistas en el terreno de la rivalidad revolucionaria”. Y para negar el sistema capitalista putrefacto actual no podemos abrazar el marxismo antinacional, materialista e intrínsecamente injusto.
Si bien es cierto que podremos utilizar sus convocatorias como medio para dar a conocer la alternativa nacional y revolucionaria. Por ejemplo, acudir a concentraciones que en principio convoquen grupos de derechas (contra el separatismo, por ejemplo) o manifestaciones promovidas por grupos izquierdistas (contra los recortes, por la Justicia Social, por la Vivienda Digna…). Eso sí, en ambos casos hay que dejar claro nuestra clara diferencia con los grupos que allí estén, y dar a conocer nuestro mensaje social, nacional y revolucionario al grueso de la población. No podemos permitir que izquierdas o derechas se adueñen de luchas y consignas justas, debemos dar a conocer al pueblo nuestra ideología, porque somos Pueblo, somos Nación.
Podemos observar el mismo caso en los supuestos patriotas que para contrarrestar lo que ellos llaman una invasión musulmana, se entregan a los brazos de Estados Unidos e Israel, sin darse cuenta de que son tan peligrosos unos como otros, y que la Identidad Hispana y la Identidad Europea no tienen nada que ver con estas otras Culturas. En este caso volvemos a repetir lo mismo: el enemigo de mi enemigo no es mi amigo. Es más, debemos de decir que el capitalismo promovido y defendido a capa y espada por EEUU e Israel es el culpable de la globalización y de los movimientos migratorios para que algunos empresarios sin escrúpulos puedan sacar provecho, y no una ansiada “recuperación” de Al-Ándalus (que también hay sectores islamistas que lo defienden, pero no es el motivo principal de la inmigración musulmana).
Por todo esto, no debemos dejarnos caer en brazos de nadie, ni permitir que oscuros intereses nos manejen. Debemos demostrar nuestra identidad y nuestros propósitos sin miedo, sin medias tintas y defendiendo nuestra Cultura y a nuestro Pueblo.


Pelayo Sevilla



jueves, 4 de octubre de 2012

El curioso caso del independentismo Andaluz


En estas últimas semanas la patria está sufriendo duros golpes uno detrás de otro, el capitalismo salvaje y los recortes al pueblo, la corrupción generalizada de los políticos (O caspa parasitaria, como llaman acertadamente algunos patrioteros) pero sufrimos un ataque más letal: El separatismo. Sonados son los casos de Vascongadas, con diferentes partidos abertzales en las instituciones, o el de Cataluña, donde se están procurando los ataques más duros a nuestra nación, por parte, irónicamente, de la burguesía que tiempos atrás apoyaron al antiguo jefe de estado, el general Franco.

Pero hay un caso de separatismo menos conocido,pero que crece cada vez más: El independentismo Andaluz.
¡Andalucía! ¡Provincia de Roma! ¡Hija de Castilla! ¡Joya de España! ¿Como es esto posible? La respuesta la encontramos en la mitificación de un periodo clave de nuestra historia: la invasión árabe. La manipulación sobre este periodo ha calado,muchos se creen que desdencendemos de los invasores, sin saber que hubo grandes limpiezas de sangre, expulsiones y repoblaciones de territorios a manos de lo que podríamos llamar, descendientes hispano-romanos y hispano-godos. O la propia segregación racial en la que eran divididos Cristianos (Españoles), Musulmanes (Invasores) y Judíos. Y por no hablar de los estudios científicos que demuestran que la sangre árabe no es ni el 0.5 porciento.

La mitificación de Al-Andalus viene con los liberales,en los que crearon una Al-Andalus romántica,de cultura,prosperidad y tolerancia,algo que con un riguroso análisis histórico se cae en pedazos. Pero el mito se hace fuerte gracias a la "obra" de un señor,Blas Infante, un musulman que se convirtió y que empezó a fantasear con esta Andalucía romántica inexistente. Su obra es en la que se sustentan los independentistas andaluces.
Estos sostienen que Andalucía vivía prosperamente, con su propia cultura y lengua, hasta que vinieron los romanos y les implantaron la suya (Algo falso, ya que la Baética no coincide con los límites de Andalucía, y la propia Andalucía no fue creada administrativamente hasta hace unos siglos,en los que se consideraba a Andalucía los reinos Castellanos de Sevilla, Córdoba y Jaen, no formando parte Granada de ésta). Los diferentes pueblos de la Baética no opusieron apenas trabas a la romanización por su contacto con el mundo occidental y las colonias Griegas.
Después nos hablan de la invasión Goda (Que fue pactada con Roma, los godos eran un pueblo romanizado) y que siguieron oponiendo a Andalucía. Este argumento se cae cuando vemos que Andalucía, proviene de Vandalia, nombre que dieron estos pueblos.

Tras la división de los godos,los árabes invadieron la península,derrotando a Don Rodrigo, último rey godo, por culpa de una traición (¿A que se parece a la situación actual?) pero los independentistas sostienen que los árabes vinieron a liberar del yugo opresor a sus hermanos andaluces, a devolverles su cultura. Los independentistas olvidan cual es la ciudad más antigua de España, Gadir (Cádiz) mucho anterior a la invasión,y otras como Hispalis y Córduba, capital de la Baética. Otro mito es que los árabes no tenían cultura propia como tal,sino que recogieron las obras clásicas del mundo Greco-Latino, así que no podemos hablar de aportación cultural cuando Hispania era una de las provincias más importantes de Roma, que más aportaron con los emperadores Adriano, Trajano y con filósofos como Séneca. Para los independentistas,ellos no serán orgullo de "Al-Andalus".

Con la reconquista de Fernando III El Santo, fue cuando se nos devolvieron nuestra cultura,nuestro modo de vida,y se expulsó a los sarracenos. Con la entrada de Jaén, Córdoba y Sevilla en el reino de Castilla, es cuando recobramos nuestra identidad perdida. Fernando el santo es el verdadero padre de Andalucía, que nos devolvió nuestras raíces hispánicas.

El independentismo andaluz, que en su mayoría lo forman marxistas (Como no, ellos intentando separar y destruir España), son dirigidos por diferentes asociaciones pro-Islam que intentan recuperar no solo Andalucía, sino toda la península. Nosotros, los jóvenes hispanos Andaluces debemos de oponernos a la falsificación de nuestra historia, negación de nuestra raza y justificación de los invasores mahometanos, quememos todas las banderas blanquiverdes y gritemos con una sola voz: ¡Arriba España, Arriba los valores Hispánicos!


Fridunath R




viernes, 28 de septiembre de 2012

¡A por el Congreso!

El pasado martes 25 de septiembre tenía lugar en Madrid una manifestación que, por sus causas y consecuencias, nos vemos obligados a apuntar.

Bajo el escueto nombre de Rodea el Congreso, miles de personas (las cifras son demasiado dispares como para confirmar una) se reunieron en torno al parlamento español para protestar por la acuciante situación que vive nuestro país. La jornada se saldó con un total de 35 personas detenidas y numerosos heridos luego de una brutal carga policial. Como no es nuestro el trabajo de cronistas, vamos a realizar un comentario sobre el (tras)fondo del suceso, que es lo que nos parece realmente interesante.

Si hubo algo patente en la multitudinaria manifestación eso es, sin duda, la heterogeneidad de agrupaciones que allí se dieron cita. Sabemos positivamente que alrededor de la 'Cámara Baja' se juntaron elementos marxistas (seguramente los más numerosos), anarquistas, grupos de extrema-derecha y colectivos de orientación nacional-revolucionaria. Parece claro que todos ellos se sitúan en una posición antiparlamentaria y de radical crítica al sistema demoliberal burgués que rige hoy el destino de España. Siendo éste un régimen que aborrecemos, no podemos sino aplaudir cualquier iniciativa que pretenda herirlo, venga de donde venga. Sí, de donde venga, pues nos sirve del mismo modo y besaremos igualmente la bala comunista, la anarquista o la nacionalista si logra abatir al enemigo actual. Ante el objetivo inmediato - menoscabar hasta derrotar el sistema - sólo hay dos posturas posibles: atacarlo o defenderlo; y no seremos nosotros quienes asumamos el papel de ser la guardia pretoriana de los señores diputados. La coyuntura presente es favorable al ataque y hemos de aprovecharla antes de que la crisis que atraviesa el modelo socio-económico que tanto nos repugna pase y el enfermo se sobreponga. No fijéis tanto vuestra mirada en quién dispara junto a vosotros a la bestia y preocupaos más bien de que ésta quede fatalmente abatida, tiempo habrá después de dirimir la cuestión de quién merece cobrar el trofeo. En este punto nos queman las palabras de Santiago Montero Díaz, que por aquel tiempo aún era marxista, cuando se dirigía a los chicos de La Conquista del Estado instándoles a que en la hora culminante de la revolución, dispararemos juntos los verdaderos revolucionarios contra toda esa farsa degenerada. Después, nos buscaremos para ver quién es el auténtico salvador de las masas hispanas. Pese a que lo creemos obvio, remarcamos - para los más suspicaces - que con lo expuesto no aplaudimos la esencia antinacional y antihumana del marxismo, dejando claro que es un enemigo feroz que, sencillamente, puede beneficiarnos con sus actuaciones en este punto concreto. 

Pues bien, hacemos nuestra la petición del brillante profesor gallego e instamos a que nadie se olvide de que no puede ser vista nunca nuestra actuación y nuestras proclamas como una fuerza represora al servicio del actual régimen parlamentario. Nos batiremos con los marxistas, como ya diría Ramiro Ledesma, en el terreno de la rivalidad revolucionaria, nunca como contrarrevolución. ¡Para revolucionarios, nosotros!


Marcvs





miércoles, 19 de septiembre de 2012

Hasta nunca, Carrillo

97 años han sido los últimos que ha cumplido Santiago Carrillo, ex-secretario general del Partido Comunista de España, que moría ayer martes en su domicilio de Madrid. Seremos muy breves en el comentario, pues no creemos que su expiración merezca excesiva atención por nuestra parte.

Desde la visita de los reyes de España a su domicilio para mostrarles sus condolencias a sus familiares hasta el aplauso dedicado por los diputados en el congreso, queda demostrado que la muerte del político comunista ha unido a todos los traidores a la Patria. De su trayectoria destacaremos dos aportes a la Historia de España; por un lado, mientras ejercía el cargo de Consejero de Orden Público en la Junta de Defensa de Madrid, se perpetraba una masacre en la localidad madrileña de Paracuellos del Jarama durante el otoño del año 1.936, en la que perdieron miles de personas a manos de los 'libertadores' marxistas. Por otra parte, ostenta el adjetivo - el actual Jefe del Estado así lo ha tildado - de "persona fundamental en la transición", esto quiere decir, a nuestro modo de ver, cómplice de la venta (comenzada ya en el franquismo) de una Patria recién salida de un dictadura reaccionaria a estructuras extranjeras mundialistas, ajenas al vivir hispánico y cómplice también del sostenimiento de toda la rancia cúpula gubernamental del tardofranquismo. Queda retratado así, para siempre, como genocida y antinacional, no mereciendo sino nuestro desprecio más absoluto.

Nada tenemos que lamentar ante la muerte de alguien como Carrillo. Suponemos y esperamos aliviados a los familiares de las miles de víctimas del genocidio de Paracuellos y les enviamos desde aquí nuestro más profundo abrazo y más sincero afecto. España ha perdido con el antiguo dirigente comunista a una de las figuras más oscuras de su Historia reciente, teniendo aún que librarse del resto de carroñeros que la mantienen prostrada.

Carrillo ha muerto. Uno menos. "Que los muertos entierren a sus muertos." Nosotros seguimos el camino. Avanzando. Con la vista siempre más allá. Donde se esconda el Sol.



Marcvs




viernes, 31 de agosto de 2012

La politización de la Universidad Pública



Desde principios del siglo XX surgen en las Universidades españolas agrupaciones estudiantiles, en un principio, de corriente liberal. Ya durante la Dictadura de Miguel Primo de Rivera surge la FUE, la Federación Universitaria, en principio sin adscripción ideológica, pero que poco se colmaría de elementos marxistas, aunque en principio, “oficialmente”, seguía siendo apolítica. No olvidemos que Ramiro Ledesma Ramos, fundador de las JONS, llegó a ser directivo de la profesional de Ciencias de la FUE. Sin embargo, con la llegada del SEU (Sindicato Español Universitario), la referencia de Falange Española de las JONS en la Universidad, esta asociación ya se declaró antifascista. Desde 1933, la Universidad se transformó en un campo de batalla entre los marxistas de la FUE y los nacionalsindicalistas del SEU, llegando los marxistas a asesinar a algunos de los miembros del SEU, como Matías Montero.



Ya durante el franquismo, desde las Universidades se organizó una fuerte resistencia a la dictadura, no sólo desde el lado izquierdista, sino que también desde el lado azul se organizó otra resistencia al régimen. El SEU oficial se vació completamente de sentido y las izquierdas ganaron la batalla en la Universidad. Se atribuye a Francisco Franco la frase “Algo le teníamos que dejar” cuando le informaron de la predominancia izquierdista en las aulas. En 1954 la policía llego a disolver una manifestación del SEU, que en 1965 se disuelve y aunque no tenía nada que ver con el SEU original, intentaba servir de freno al avance marxista. Alguna organización semiclandestina patriota universitaria intentó hacerse un hueco en la Universidad, como la AUN, pero el resumen de la época franquista es que la Universidad era de mayoría marxista.


En la “Transición Democrática” vuelve el activismo “nacional” a las Universidades, vuelven los distintos SEU (de FE de las JONS, de “la Autentica”), Fuerza Joven también consigue mucha fuerza en las universidades y más adelante el Frente de la Juventud (considerado el primer grupo Nacionalrevolucionario en España). Algunos eran nostálgicos del régimen franquista y otros eran realmente revolucionarios. Los enfrentamientos contra la extrema izquierda eran casi diarios, los militantes de aquella época destacan cómo los enfrentamientos más duros aquellos con la ODEA (Organización Democrática de Estudiantes Antifascistas), ligada al grupo terrorista GRAPO y en las conferencias organizadas por los pro-abertzales. En estos años fueron frecuentes los denominados por la prensa “asaltos a las facultades” por parte de los patriotas (a veces reaccionarios y revolucionarios juntos) para eliminar la propaganda marxista. En más de una ocasión se produjeron tiroteos y detenciones*. Esta época fue muy convulsa, tanto en las calles como en las aulas, resultando asesinado Juan Ignacio González Ramírez, dirigente del Frente de la Juventud, único crimen político de la Transición que aún no ha sido esclarecido.


Una vez concluida la Transición, muchos de los grupos anteriores perdieron fuerza o se disolvieron. El siguiente intento de asociación estudiantil, ya fue netamente NR, y fue la Coordinadora de Estudiantes Nacional Revolucionarios (CENR), ligada a Bases Autónomas. En 1984 fueron expulsados de una manifestación estudiantil por parte de la extrema izquierda y a partir de ese momento, convocaban ellos sus propios actos estudiantiles, consiguiendo un seguimiento relativamente importante. El 4 de diciembre de 1986 participan en otra manifestación estudiantil, produciéndose una multitudinaria pelea retrasmitida por televisión.


A partir de esa época, las diferentes asociaciones NR, falangistas (distintos SEU) y alguna que otra patriota más –como el SIU-  no obtienen suficiente fuerza, dejando la Universidad de nuevo en manos de la extrema izquierda. Los marxistas han contado – y cuentan en la actualidad - en muchas ocasiones con el apoyo de los rectores y decanos. Yo he llegado a ver en la Universidad de Sevilla conferencias a cargo del PCE – con sus miembros de seguridad incluidos -, alguna conferencia “Contra la Tortura” impartida por abogados pro-etarras y más casos similares. Desde el ámbito marxista se critica la supuesta represión que sufren, sin embargo, la realidad demuestra que las facultades son uno de sus últimos bastiones, llegando a contar con subvenciones por parte de la propia Universidad.


Sin embargo, actualmente, una nueva agrupación estudiantil ha nacido en España, sin vinculaciones con partidos políticos o antiguas asociaciones, y es Respuesta Estudiantil, que se está implantando por el territorio nacional, y con presencia en manifestaciones de estudiantes en Madrid y Sevilla, sufriendo en esta última la expulsión por parte de los intolerantes marxistas y el intento de agresión a los militantes días después.


En la lucha estudiantil tenemos que tomar por ejemplo a Italia, que desde los 70 inició el camino con asociaciones como Lotta Studentesca, que sembraron la base para el actual movimiento patriota, social y estudiante del país transalpino, Blocco Studentesco, que ha obtenido muy buenos resultados en las elecciones de las distintas facultades, demostrando que puede ser una gran alternativa para la juventud frente a la extrema izquierda violenta.


Esperemos que de aquí a pocos años, la impunidad de la que los marxistas gozan en las Universidades se acabe y con ella las amenazas a jóvenes patriotas (sin ser militantes) que se producen por parte de estos grupúsculos, que sabedores de que no tienen fuerza social, es lo único que les queda.


Estudiante patriota, ¡tienes derecho a manifestarte! ¡No caigas en la manipulación marxista de las protestas estudiantiles!



*Información de “El País” sobre uno de los“asaltos”, con fecha de 7 de febrero de 1979 




Pelayo Sevilla



(Coordinadora de Estudios Nacional-Revolucionarios)